Acompañamiento especializado para los más pequeños y sus familias
Intervenir a tiempo cambia el curso del desarrollo
Durante la infancia el cerebro está en pleno desarrollo y es especialmente sensible tanto a las experiencias positivas como a las adversas. Es en esta etapa cuando se construyen los patrones emocionales, relacionales y de comportamiento que acompañarán al niño durante toda su vida.
Por eso la atención psicológica temprana no es un lujo, es una inversión en el bienestar presente y futuro del niño. Cuanto antes se detecta y se aborda una dificultad, más fácil es revertirla y menor es su impacto en el desarrollo.
Trabajar con niños requiere una forma de hacer terapia completamente diferente a la del adulto. El juego, el dibujo, el movimiento y la creatividad son las herramientas principales a través de las cuales los más pequeños expresan su mundo interior y procesan sus experiencias.
Los niños no siempre pueden decir lo que sienten. Pero siempre lo muestran.
Señales que como padre o madre no deberías pasar por alto
Nadie conoce mejor a tu hijo o hija que tú. Si algo te preocupa, confía en tu instinto y busca orientación profesional. No hace falta esperar a que el problema sea muy grave para pedir ayuda.
Si tienes dudas, no esperes. Una consulta de orientación puede darte la tranquilidad que necesitas o el punto de partida para actuar a tiempo.
Problemáticas frecuentes que abordamos en consulta
Trabajamos una amplia variedad de situaciones emocionales y psicológicas en adultos. Estas son las más frecuentes en nuestra consulta:
Miedos intensos, preocupación excesiva o rechazo al colegio que interfieren en el día a día del niño y de su familia.
Experiencias difíciles que han dejado huella en el niño y que con el acompañamiento adecuado pueden procesarse de forma segura y efectiva.
Dificultades de atención, hiperactividad o impulsividad que afectan al rendimiento escolar y a las relaciones del niño con su entorno.
Acompañamiento especializado para niños con Trastorno del Espectro Autista y sus familias, con un enfoque integral y coordinado.
Rabietas intensas, agresividad, desafío constante o dificultades para seguir normas que generan conflicto en casa y en el colegio.
Bajo rendimiento escolar, dificultades de lectoescritura o desmotivación que no responden al esfuerzo y requieren una evaluación profesional.
Cuando el niño se muestra inseguro, dependiente o con una imagen muy negativa de sí mismo que limita su desarrollo emocional y social.
La pérdida de un ser querido, una separación familiar o un cambio importante también necesitan un espacio de acompañamiento adaptado a la infancia.
Un enfoque integral que muy pocos centros ofrecen en la zona
Cuando un niño tiene dificultades, la consulta psicológica es solo una parte de la solución. El verdadero cambio ocurre cuando todos los adultos que rodean al niño trabajan en la misma dirección. Y eso es exactamente lo que hacemos.
Nos ponemos en contacto con los tutores y orientadores del centro escolar para compartir observaciones, acordar pautas comunes y hacer un seguimiento conjunto de la evolución del niño. Porque lo que ocurre en el aula y lo que ocurre en consulta no pueden ir por caminos separados.
Cuando la situación lo requiere, trabajamos codo a codo con el pediatra o los servicios de salud mental para garantizar que el niño recibe una atención completa y sin lagunas. Las familias no tienen que hacer de puente entre profesionales, nosotros nos encargamos.
Los padres son los principales agentes de cambio en la vida de un niño. Por eso no solo trabajamos con el niño en consulta, sino que dedicamos tiempo a orientar a su familia, resolver dudas y darles herramientas concretas para el día a día en casa.
El trabajo no termina en la sesión. Hacemos un seguimiento activo de cómo evoluciona el niño en todos sus entornos, ajustando el plan terapéutico cuando es necesario para garantizar que los avances se consolidan de verdad.
Nuestro centro está en Valdemoro, un espacio cálido y acogedor pensado para que los más pequeños se sientan seguros y cómodos desde el primer momento. Si no podéis venir presencialmente, también ofrecemos sesiones online.
Las dudas más habituales de los padres antes de dar el paso
Sabemos que dar el paso de buscar ayuda psicológica para un hijo adolescente genera muchas preguntas. Aquí respondemos a las más frecuentes.
Trabajamos con niños desde los 3 años. En edades tempranas el trabajo se realiza principalmente a través del juego y con una implicación muy activa de los padres en el proceso.
En psicología infantil el juego, el dibujo y la expresión creativa son las principales herramientas terapéuticas. Los niños no necesitan palabras para comunicar lo que sienten, nosotros sabemos leer su lenguaje.
Depende de la edad y de la situación. En niños pequeños los padres suelen participar de forma más activa en las sesiones. A medida que el niño crece, el espacio individual cobra más importancia. En todos los casos los padres reciben orientación regular sobre la evolución del proceso.
Sí, es uno de nuestros principales diferenciadores. Contactamos directamente con el centro escolar para trabajar de forma coordinada siempre que los padres nos den su autorización. Es una forma de trabajar que marca una diferencia real en los resultados.
Depende de cada caso y de los objetivos terapéuticos. En la primera consulta podemos orientaros mejor sobre los tiempos estimados para la situación concreta de vuestro hijo.
En determinados casos y adaptándonos a la edad del niño, ofrecemos la posibilidad de realizar algunas sesiones de forma online. En la primera consulta valoramos si esta modalidad es viable y recomendable para cada situación.